Mostrando entradas con la etiqueta ¿Integracion?. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿Integracion?. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de febrero de 2010

EL FUTURO INMEDIATO DESPUÉS DE LA PRIMARIA.


   Los niños al salir del 6o. grado comienzan a tomar riendas sobre su futuro pues el control ejercido por algunos padres de familia disminuye, hay menos rigor en la supervisión de tareas, ya no pueden observar si el adolescente entra o no a clases, no pueden conocer totalmente a sus compañeros de escuela, etc.
   El traslado de la primaria a la secundaria, a pesar de ser ambas pertenecientes a la educación básica, es difícil.  Dejan de ser los alumnos a los que la mamá protege y aboga por ellos, pero también son los que serán dejados a su suerte (en sentido metafórico) cuando presentan problemas de abandono parental.
   Hoy fue a la escuela la mamá de una alumna cuya inteligencia es normal pero presenta discapacidad múltiple.  Juanita posee grandes virtudes, es dulce y atenta, pero presenta discapacidad visual, motora y de lenguaje.
   La mañana, que era fría y lluviosa, ambientó el encuentro: ambas, madre e hija, mojadas y tiritando, entraron al aula y después del saludo, inició el diálogo:
--Maestra, vengo porque Juanita está llorando; dice que no quiere ir a la secundaria y prefiere irse a la escuela especial.

   De inmediato rechacé esa posibilidad, dije:
--A Juanita le va a costar mucho trabajo pero ha demostrado que puede estar en la escuela.  Si has hecho el esfuerzo y has demostrado que puedes estar aquí, debes seguir.
--Pero es que tiene miedo, dice que se van a burlar de ella.
--Se burlarán si no pronunció adecuadamente los fonemas que sí puede articular

   La plática continuó, en ella se argumentó la razón por la que Juanita debe continuar sus estudios en una escuela ordinaria: por amor propio.  En las escuelas de educación especial se hallan chicos que solamente aprenden actividades rutinarias porque no pueden crear o innovar, porque no pueden discernir y tomar decisiones propias, que requieren una vigilancia constante; ese no es el caso de Juanita.

   Yo creo, porque así es como lo vivo, que una persona con discapacidad puede compensar su déficit cuando es reconocida y productiva, cuando sus esfuerzos son valorados por ella misma y por quienes la rodean.  Eso es lo que pretendo para esta niña a la que, espero, seguir viendo aún después de que haya dejado la escuela primaria.

domingo, 15 de noviembre de 2009

¿ACEPTACIÓN E INTEGRACIÓN? PUROS CUENTOS.


   Era sábado y como mucha gente descansa los fines de semana, además de los desempleados que  deambulan por las calles en  busca de trabajo, había mucha gente en el Centro de la Ciudad.   La mujer había salido para acompañar a su hijo que debía adquirir algunos libros y,  como era natural, aprovechar para estar con él.
   Caminaron por las calles sorteando puestos y personas, saltando alcantarillas y esquivando casetas telefónicas.  Caminaron bastante pero iban charlando acerca de cualquier tema, sobre todo de aquellos que al hijo, hombre joven y culto, le interesaban.
   Llegaron a la librería, el hijo se separó de la madre para buscar el texto que le interesaba y ella, impedida para leer, observaba lo que pasaba a su alrededor.  De pronto, escuchó una plática entre empleados:
-- ¿Ya  escuchaste los audio-libros?
--No.  Si no me gusta leer, imagínate escucharlos.  Me duermo.

   La mujer se sintió ofendida, ¿cómo era posible haber dicho tal despropósito?  Y  recordó que unos conductores del programa Noticiero Express comentaron una ocasión que el "escuchar audio libros no es leer".
   Después de un rato, vio que pasaba por ahí otra empleada  y le preguntó por el lugar donde se encontraban los audio libros.  La joven, casi corriendo, se dirigió hacia el anaquel donde se hallan, formados, una pequeña cantidad de discos.  A la mujer le dio trabajo seguirla, no por falta de coordinación motora, sino por su baja visión.  Al llegar a ellos, la joven empleada se fue. 
 -- ¿De qué sirven los audio libros si no tienen un letrero en braille?--se preguntó Adriana, quien buscó de inmediato a alguien que le auxiliara para seleccionar el libro que deseaba.  La persona a la que encontró fue el joven que  se había referido con desprecio hacia los audio libros y le explicó que, además de ser para las personas que  hacen más de una cosa a la vez, los audio libros son útiles para las personas que no pueden ver y que, si le era posible, recomendara a los editores que rotulen los títulos en braille.
   La lectura no es una función de los sentidos, la vista es solamente una vía de entrada de información, como lo es el oído.  La lectura se realiza con las funciones mentales.
  
   Adriana disculpó a los empleados porque, pensó, carecen de conocimientos, además de que no tendrían por qué pensar en las diferentes necesidades de acceso que tienen todas las personas; de los conductores de televisión, es una vergüenza que en pleno siglo XXI y siendo personas que se presentan ante las cámaras de televisión sean tan  ignorantes. 
   También recordó a un sacerdote que, al explicar el pasaje evangélico del ciego, comentó que "los pobres ciegos necesitan que les den de comer en la boca, que los bañen, que los lleven al baño".  Se necesita ser demasiado insensible, obtuso y ciego (cerebral) para expresarse así en plena misa.    Adriana, llena de indignación y sorpresa, le iba a rebatir, pero una vecina se increpó por su "rebeldía", así que consideró que lo mejor era callar, mofarse de lo dicho por el hombre con sotana y dejar de asistir a las misas de ese sacerdote.

martes, 20 de octubre de 2009

Monserrat





chapis.wordpress.com/.../
  Preocupada por su profesora, llegó  Monserrat, una muchachita de 16 años que fue la preferida de la maestra cuando estuvo en la primaria.   Sus características de despreocupación y arrebato eran algunas de las cosas que le habían colocado en el lugar predilecto de la maestra.  Se mostraba iracunda y agresiva con todos, pero en las sesiones con la profesora en las que estudiaba los enunciados y sus componentes, la lectura de comprensión y la creación de textos, además de las matemáticas, era diferente a veces.   Ante la maestra se portaba como si fuera ella la fuerte, quería apoyar a la maestra en lo que hiciera falta y, en resumen, daba un salto al extremo opuesto de su personalidad.
Pues bien, Monserrat llegó y, cuando vio a la maestra, se acercó a ella y le reprochó el no haberse comunicado con ella y, agregó, se había preocupado por su salud.
La profesora, apenada con la joven, se disculpó y dijo que había extraviado su directorio telefónico.   Charlaron un par de horas acerca de las mismas cosas ya que la muchacha no acude a la escuela debido a que presenta dificultades cognitivas y no acepta estudiar una carrera técnica ni un oficio.  Es lamentable que personitas como esta muchachita, jóvenes y llenos de vida, no hayan aprendido a enfrentar su situación en nombre de una integración que no fue tal.
AUDIO

sábado, 3 de octubre de 2009

Dicen las creencias


Dicen las creencias o los cuentos de los extraterrestres que tienen dos cabezas, tres ojos, tres dedos, que son verdes, que tienen cabezas prominentes, que son inteligencias superiores, etc.   Los escritores de ciencia-ficción echan a volar su imaginación y construyen en sus mentes diferentes ambientes, extrañas situaciones y seres imposibles sin la presencia de la palabra. También existen las leyendas que nos hablan de la existencia de seres tales como la llorona, la mano peluda, el Chupa-cabras, la banda del coche gris, etc.


Tomado de http://arassara.wordpress.com/2009/06/15/ray-caesar-ilustraciones/


 Ahora se ha desatado una nueva creencia o leyenda, como lo quieran ustedes entender, "algunas personas no piensan con la cabeza".  Tal parece que el Sistema Nerviosos Central y las funciones mentales se desplazan de un lugar a otro en forma caprichosa.  Las neuronas, esas células que existen solamente en el Sistema Nerviosos y en los neurotransmisores saltan a su gusto de un lado a otro, es decir, a una pierna, a una mano, a un oído, a los ojos...
No cabe duda, la ciencia se ha equivocado.
Lo anterior constituye un adelanto científico enorme, el cerebro no es más el centro rector de los humanos y ahora definiremos con qué órganos razonan las personas, según sus características:

- Los sordos, piensan con sus oídos.

-  Los hemiplégicos, cuadriplégicos y paralíticos cerebrales, reflexionan con sus extremidades.
-  Los ciegos deducen con los ojos.
-  Los mudos piensan con las cuerdas vocales.




Lo anterior lo hemos inferido a partir del trato que se dan en los diferentes contextos a las personas que presentan esas discapacidades.

Audio